El Movimiento Popular Guerrerense (MPG) se conformó a partir de la agudización de la lucha de clases en el país y especialmente en Guerrero. Constituido por la Coordinadora Regional de Autoridades comunitarias-Policía Comunitaria (CRAC-PC), la CNTE-CETEG (Sindicatos de profesores democráticos), padres de familia, el Frente Único Estatal de Representantes Sindicales Autónomo –que agrupa más de 12 sindicatos, entre ellos el de la Universidad Autónoma de Guerrero–, el Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a La Parota, el Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, estudiantes normalistas, amas de casa, etc. Se ha planteado la necesidad de continuar la lucha por “las demandas del pueblo” que no son más que educación de calidad y gratuita; seguridad pública, contra el despojo de tierras y por empleos dignos.

En los últimos días los hechos se agolpan uno tras otro empujando a la realidad a avanzar. Después de que el gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, traicionara los acuerdos firmados con la Coordinadora Estatal de trabajadores de la Educación y el de Oaxaca, Gabino Cué, hiciera caso omiso de las demandas y propuestas de la Sección XXII del SNTE-CNTE, el precario diálogo que pudo haberse sostenido se rompió, y de la peor manera, ahora los maestros democráticos han sido reprimidos, y hay 5 detenidos. La campaña antisindical que mantienen los medios ha arreciado y ahora resulta que el desalojo de la Autopista del sol, el día viernes, fue un acto no solo de justicia sino, incluso, humanitario y respetuoso de los derechos.
El 12 de diciembre pasado, aproximadamente a medio día, fueron asesinados dos compañeros estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, Guerrero, en un claro intento del gobierno federal y local por frenar la lucha que en días recientes había estallado en esta escuela para mejorar las condiciones de vida dentro de este centro de estudios e incrementar la matricula escolar, entre otras demandas. Los hechos ocurrieron en la Autopista del Sol, a la altura de Chilpancingo, cuando los estudiantes, quienes tenían tomada la autopista como medida de protesta al tiempo que reclamaban una audiencia con el gobernador del estado, Ángel Aguirre Rivero, fueron salvajemente reprimidos a sangre y fuego por 300 elementos de la policía estala y federal.
En el estado de Guerrero, el pasado 31 de enero se llevó a cabo el proceso electoral para elegir al nuevo gobernador de dicha entidad. La contienda se desarrolló teniendo por un lado al candidato de la coalición PRI-PVEM-Panal, “Tiempos mejores para Guerrero”, el priista Manuel Añorve Baños, quien por cierto es cercano colaborador de Enrique Peña Nieto, y por otro lado representando la coalición PRD-PT-Convergencia, “Guerrero nos une”, el contendiente fue el ex priista Ángel Heladio Aguirre Rivero, el cual es primo de Añorve.
El próximo domingo iniciarán formalmente los procesos electorales previstos para este 2011 para elegir gobernador de los estados de Guerrero (el 30 de enero), Baja California Sur (el seis de febrero), Coahuila, Estado de México y Nayarit (el 3 de julio) y finalmente Michoacán (el 13 de noviembre.
Para nadie es ya una sorpresa que la crisis económica que golpea a nuestro país, y al mundo entero, desde 2008 está arrojando a la calle a millones de trabajadores. La apuesta de la burguesía ha sido la de recortar puestos de trabajo, reducir salarios y violar, de manera reiterada, Contratos Colectivos del Trabajo de diversos sectores productivos.
El 20 de septiembre pasado trabajadores del restaurante El Infierno y la Gloria, en Zihuatanejo Guerrero, levantaron las banderas rojinegras celebrando así una victoria más para el movimiento de la clase trabajadora. Esto semanas después de que en Acapulco trabajadores del hotel Maralisa lograran el cumplimiento de sus demandas mediante la huelga.
A cada momento es más difícil contener a las masas de trabajadores que deciden lanzarse a la lucha para defender sus derechos más fundamentales ante la severa crisis que enfrenta el país, ya a lo largo del año hemos visto como diferentes sectores de la clase trabajadora han decidido iniciar huelgas para detener los ataques de la burguesía a través su más servil secuaz: el gobierno de Calderón.